miércoles, 17 de septiembre de 2008

HABLANDO DE ASIMETRIAS

Es muy común encontrar en los discursos, en los noticieros y en los periódicos la palabra “asimetría” o alguno de sus significados relacionados. Hoy nos ocuparemos del concepto de la información asimétrica para poder entender mejor estos mensajes diarios. Como en una anterior oportunidad, acudiremos a la teoría económica pero esta vez nos apoyaremos además en un simple ejemplo práctico.

Veamos el caso de las semillas: Cuando un productor produce semilla para venderla en el mercado, solo él conoce su calidad porque sabe, qué material genético usa, como la ha seleccionado, si está libre de enfermedades, plagas, basura, etc. Por el contrario, el comprador de semilla, no tiene forma de conocer la calidad que el mercado le ofrece. Este fenómeno es conocido, como información asimétrica. Se ha demostrado que cuando existen diferentes grados de calidad de un bien, en presencia de información asimétrica, el mercado puede terminar transando sólo bienes de mala calidad y éstas cantidades transadas pueden terminar reduciéndose, llegando, en el extremo, a desaparecer del mercado.

Ilustremos el concepto; Supongamos que existen dos únicos tipos de semilla: las buenas y las malas, y que los oferentes valoran las semillas buenas en Bs100 y los demandantes las valoran en Bs120. Por otro lado, los oferentes valoran las semillas malas en Bs50 y los demandantes en Bs60, si sólo los oferentes conocen la verdadera calidad de la semilla, implicaría la existencia de información asimétrica, entonces se puede demostrar que la semilla buena terminará por no ser negociada en el mercado.

Esto se debe a que si el precio de las semillas estuviera por encima de los Bs100, y bajo el supuesto de toma racional de decisiones, todos los oferentes estarían dispuestos a vender a ese precio tanto su semilla buena como su semilla mala. Por otro lado, los demandantes al no poder diferenciar la semilla buena de la mala, y suponiendo que le asignen igual probabilidad a recibir cualquiera de los dos tipos de semilla, estarían dispuestos a pagar sólo Bs90 por la unidad de semilla esperada, entonces, a precios superiores a los Bs100, no se efectuaría ningún tipo de transacción, ni por semilla mala ni por semilla buena.

Si el precio estuviera por debajo de los Bs50, entonces todos los demandantes estarían dispuestos a comprar semilla buena y mala, pero ningún oferente estaría dispuesto a vender su semilla, por lo que se puede inferir que a precios inferiores a los Bs50 tampoco se realizaría ninguna transacción. Finalmente, si el precio estuviera dentro la cota [Bs50 – Bs100], es decir mayor a los Bs50 pero menor a los Bs100, los oferentes estarían dispuestos a vender sólo su semilla de mala calidad y de ninguna manera su semilla buena.

Bajo esta estructura, los demandantes, que saben con seguridad que los productores sólo ofrecerán semilla de mala calidad, estarían dispuestos a pagar únicamente Bs60, entonces, a precios mayores a los Bs60 y menores a los Bs100, no se transaría en el mercado ningún tipo de semilla. Esto demuestra que el único tramo donde existirá transacción del producto es aquel comprendido en el rango de Bs50 y Bs60, donde sólo se transaría semilla de mala calidad (Este fenómeno se conoce como selección adversa).

Podemos concluir entonces que en presencia de información asimétrica sobre la calidad del producto que se transa en el mercado, no es posible pensar en alta calidad puesto que según la estructura de incentivos no sería rentable su producción.

El efecto de la información sin asimetrías es la generación de mercados separados para semillas de diferente calidad, por un lado la semilla buena y por el otro la mala. El rango de fluctuación de precios para la semilla de mala calidad estará entre Bs50 y Bs60, mientras que el de semilla buena se encontrará entre Bs100 y Bs120. Esto demuestra que al existir los incentivos necesarios y reglas del juego claras, se genera de manera espontánea un mercado para la semilla de calidad, antes inexistente.

Este simple ejercicio nos debe llamar la atención y ayudarnos a tener un aprendizaje claro: eliminar asimetrías significa generar confianza, legitimidad y en definitiva buscar el bien común. Ojala que a partir de hoy, cada uno de los bolivianos podamos empezar a eliminar todo tipo de asimetrías, teniendo en mente que estaremos sembrando semilla de buena calidad, en un país que lo necesita hoy más que nunca.

(Artículo publicado en "Columnas de Opinión" del periódico Los Tiempos)


.

No hay comentarios: